Persona usando TikTok en el móvil, ejemplo de adicción comportamental o sin sustancia.

Adicciones comportamentales o sin sustancias: causas, señales y estrategias para superarlas.

Al pensar en adicciones, nos suele venir a la cabeza drogas como el alcohol, la nicotina, el cannabis o la cocaína. Sin embargo, hay otras formas de adicción que no implican el consumo de ninguna sustancia perjudicial, pero que pueden generarnos un malestar parecido e incluso mayor.

La adicción sin sustancia, o adicción comportamental es una dependencia psicológica a conductas concretas que, aunque de forma aislada puedan ser inofensivas o incluso necesarias y buenas para la salud, terminan generando malestar y una pérdida del control.

Los tipos más comunes de adicciones comportamentales son la adicción al trabajo, al ejercicio físico, a las redes sociales y las pantallas, al sexo, y a las compras. Muchas de ellas son aceptadas y promovidas por la sociedad de consumo, pero el problema aparece cuando se convierte en una vía para evitar emociones difíciles de transitar que afecta en las relaciones con otras personas y con nuestro bienestar personal.

¿Cómo se manifiestan las adicciones sin sustancia en la vida diaria?

Estas adicciones pueden afectar distintas áreas de la vida, pero su impacto suele pasar desapercibido hasta que se vuelve más evidente:
En lo laboral, podemos volvernos adictos al trabajo, sintiendo ansiedad o culpa al descansar.
Se prioriza la productividad por encima de nuestra salud, aficiones o las relaciones personales.
En el uso del móvil o redes sociales, el “scroll” constante puede generar desconexión del momento presente, dificultades para concentrarse y atender durante un momento más largo y sentimientos de insatisfacción.
En el juego o las compras, se experimenta una especie de «subidón» al realizar la actividad, seguido por culpa o vacío emocional, generando un ciclo difícil de cortar, ya que, para suplir ese vacío emocional, volvemos a acudir al pico donde sentimos ese “subidón” temporal.

Estas conductas tienen en común la búsqueda de una recompensa inmediata que calme la ansiedad o el malestar, aunque a largo plazo suelen empeorar el estado emocional general. Es importante señalar que el problema no es la actividad en sí, sino la relación que establecemos con ella y el grado en que interfiere en nuestra vida.

Persona recostada con varios dispositivos electrónicos, mostrando estrés y saturación por adicciones sin sustancia o adicciones comportamentales

¿Cuáles son las causas de las adicciones sin sustancia?

Las adicciones sin sustancia, como otros muchos problemas psicológicos, pueden tener muchas causas diferentes. Muchas veces surgen a raíz de la sensación de no haber sabido manejar alguna situación estresante en el pasado o en el presente, o como forma de afrontar heridas emocionales. Otras veces, también pueden estar asociadas a cómo las personas de nuestro alrededor han actuado durante nuestra infancia, por lo que hemos podido aprender a comportarnos de la misma forma, a través de modelos poco favorables.

Al vivir en una cultura tan exigente, consumista e hiperconectada, estamos tan acostumbrados a hacer cada vez más cosas y a estar siempre ocupados, ya que se considera un sinónimo del éxito. Esto puede alimentar patrones de dependencia a ciertas actividades como el trabajo o el ejercicio extremo, aunque estén pasando factura a nuestro cuerpo y mente.

Esa misma exigencia también puede haber estado presente en edades más tempranas, dejando de lado aspectos más importantes como las relaciones sociales, las aficiones y proyectos personales. Esto puede complicar el desarrollo de una identidad equilibrada, además de las estrategias para regular y gestionar el malestar. Más adelante, como adultos, puede verse traducido a una búsqueda constante de rendimiento o distracción, ya que es como habremos aprendido a relacionarnos con los demás.

¿Tienen solución las adicciones sin sustancia?

Sí, las adicciones sin sustancia tienen solución. Con estrategias adecuadas, es posible recuperar el control sobre las conductas que generan malestar y aprender a relacionarse con ellas de manera más sana y consciente.

Las adicciones sin sustancia suelen estar muy normalizadas y por eso pueden pasar desapercibidas, pero eso no significa que no causen sufrimiento. 

Estrategias para superar las adicciones sin sustancias

A continuación, te proponemos algunas estrategias para empezar a manejar estas conductas y recuperar el control sobre tu bienestar:

1. Identificar el patrón de conducta:

Podrías preguntarte: ¿Cuándo surge la necesidad de realizar el comportamiento? ¿Hago esta conducta porque disfruto o porque quiero librarme de un malestar?¿Qué sensaciones tengo antes y después de realizarla? ¿Qué sensaciones, pensamientos o emociones estoy tratando de evitar y/o calmar? ¿He dejado de hacer las cosas que sí me generan bienestar? 

Por ejemplo, la necesidad surge al llegar de un mal día en el trabajo. Tengo una sensación de presión en el pecho que se relaja una vez cojo el móvil y me pongo a ver Instagram o TikTok. Estoy relajada, pero no he quedado con mis amigas que hacía un tiempo que no veía.

2. Establecer espacios donde la conducta adictiva no pueda darse:

Favorece lo que sí te genera bienestar, como aficiones, retos, experiencias nuevas, etc.

3. Trabajar en la regulación emocional:

Aprende estrategias más beneficiosas como la escritura emocional o técnicas de atención plena para tomar contacto con esas emociones sin realizar la acción adictiva.

4. Hablar con familiares y personas importantes:

Compartir tu situación es esencial para que puedan dar su punto de vista de la situación y darte apoyo en los momentos donde haya desbordamiento emocional.

Dos personas abrazándose simbolizando apoyo emocional y conexión ante adicciones sin sustancia o adicciones comportamentales

Si te has sentido identificado y algunas conductas te generan malestar sin saber cómo salir del patrón, no tienes por qué caminar solo ni sola.

En Psicología Moncloa podemos acompañarte a comprender lo que hay detrás de estos hábitos, reconocer cómo te afectan en tu vida diaria y construir una relación más sana contigo y con tus emociones.

No se trata solo de eliminar ciertas conductas, sino de aprender a relacionarte con ellas desde un lugar más libre y consciente. Si quieres trabajar tus adicciones sin sustancia o adicciones comportamentales, puedes contactarnos para valorar tu caso y empezar a recuperar el control de tu bienestar.

 

Escrito por: Gonzalo Aseguinolaza.

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