Tomar la decisión de separarse o divorciarse no es algo fácil, y mucho menos cuando se tienen hijos. Pero cuando la decisión está tomada, hay que comunicárselo a los niños de forma adecuada, para que sufran lo menos posible.

Es imposible evitar el dolor que supone el divorcio para los hijos, pero si seguís estos consejos, el proceso será mucho más fácil y vuestro hijo se sentirá apoyado y comprendido, minimizando las consecuencias de la separación.

  • La decisión de separarse tiene que ser comunicada por los propios padres, no por terceros, y si es posible, juntos. Por ello, es conveniente que tengáis una conversación para concretar qué y cómo se lo vais a decir. Así se garantiza que la información que van a recibir sobre la ruptura es coherente y que no va a tener una explicación distinta de cada uno. Si es necesario, podéis ensayarlo antes.
  • El divorcio o separación es algo definitivo. Es mejor no alimentar falsas esperanzas de una posible reconciliación, ya que esto impide que acepten la realidad de la situación. Si no lo tenéis claro, podéis esperar un tiempo a decírselo. Los niños necesitan estabilidad.
  • Lo ideal sería decírselo unas semanas antes de que se haga efectiva la situación y de que uno de los dos progenitores cambie de domicilio, así podrá asimilar lo que está pasando y podréis resolver juntos sus dudas. Si el niño empieza a ver cambios y no sabe qué pasa, se sentirá inseguro. Si por el contrario, se entera el mismo día de la separación, será un cambio muy brusco y no tendrá tiempo de asimilarlo.
  • Hay que transmitir la información de la manera más clara y sencilla posible: “Papá y mamá se van a divorciar y ya no van a vivir juntos”. Es importante que entienda cómo va a ser su vida a partir de ahora, donde va a vivir cada uno… Cuanto más especificado todo mejor.
  • Aclarar que lo que termina es la relación de pareja, no vuestro rol de padres. Tenéis que trasmitirle que va a tener vuestro amor incondicional, y que le vais a seguir queriendo tanto o incluso más que antes.
  • Es muy importante que sepa que él no es el responsable de la ruptura, pero tampoco culpar a ninguno de los padres. Es una decisión tomada por los dos, porque no había otra solución.
  • El niño no debe vivir vuestro conflicto. Hay que evitar detalles dolorosos que no pueda entender, como una infidelidad, por ejemplo. Nunca hay que hablar mal del otro ni intentar que se ponga de parte de alguno.
  • Es bueno que experimente que los dos vais a estar disponibles para él, aunque ya no viváis juntos. Tenéis que concretar cuando va a ver a cada uno, cómo podrá contactar con el otro…
  • Es responsabilidad de ambos mantener una buena relación, o como mínimo, coordinación, que asegure el bienestar de vuestros hijos. Seguir colaborando ambos  en actividades y reuniones con el colegio,  y tener las mismas normas en las dos casas. Esto último es muy importante, ya que los niños no entienden que algo esté bien en un sitio y mal en otro. Tendréis que llegar a acuerdos por su bienestar.
  • Animar al niño a expresar cualquier duda o miedo que tenga. No sólo el día en el que tengáis esta conversación, sino a lo largo de todo el proceso. Es muy importante que exprese cómo se siente y normalizar que esté triste, que tenga miedo o incluso ira.

Según la edad del niño podréis darle información más sencilla o necesitará más detalles de lo que ocurre.  Pero independientemente de la edad, es necesario que habléis del divorcio con ellos y que estén informados de lo que pasa.

Si necesitáis  orientación concreta sobre vuestro proceso o hay algo que no sabéis como abordar, en Psicología Moncloa podemos ayudaros.

 

 

Escrito por:

Teresa Sánchez Hernández

2 Replies to “Cómo hablar del divorcio con tus hijos.”

  1. Cuidese para mantenerse sano. Para muchos adultos, la separacion y el divorcio es una situacion sumamente estresante. La presion experimentada se puede amplificar con los temas relacionados con la custodia, el reparto de propiedades y los asuntos financieros, que pueden sacar lo peor de la gente. Encontrar formas de afrontar el estres es fundamental para usted y para toda su familia. Mantenerse lo mas sano posible, tanto desde el punto de vista fisico como emocional, puede ayudarle a combatir los efectos del estres. Y, si se asegura de cuidar de sus propias necesidades, estara en la mejor forma fisica posible para cuidar de sus hijos.

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